PRESENTACIÓN DEL LIBRO POR LA AUTORA
En un verano lluvioso, un pescador, el Tío Antón, entretiene a los veraneantes en el chiringuito de Arturo contando deliciosas historias y leyendas de la zona. Las narraciones son breves, insólitas, con toques poéticos y chispas de humor. La interacción entre el Tío Antón y su contrapunto, el compadre, aporta el humor, con la retranca y sorna gallega. También utiliza la autora “humor del absurdo”, que produce gran hilaridad.
Además de divertir, se pretende plasmar una estética popular gallega de tradición oral sobre el tema de la comunicación, y se denuncia el desarraigo y la incomunicación de los ancianos en la sociedad actual. El tono de comedia inicial decae con el personaje y se convierte en drama: al otrora gran comunicador, en su vejez nadie le escucha excepto su difunta esposa con la que pasa las noches hablando en el cementerio; porque el demenciado Tío Antón afirma que le escucha aunque no le hable; su silencio lo atribuye a que era muy callada.
Historias y personajes fantásticos surgen del océano en los brumosos amaneceres y se desvanecen en las esplendorosas puestas de sol. Entre líneas se percibe el oleaje de este mítico oceano en el que la dorna del Tío Antón, A Lanzada, se mece y danza sobre las olas como una gaviota. El Tío Antón, recio lobo de mar, no obstante tierno, relata milagros de Nuestra Señora, describe supersticiones y ritos ancestrales, personajes y anécdotas insólitos, también cuenta, de forma somera, la historia y costumbres locales.
Algunas historias son para divertimento, otras además de entretener transmiten valores. Conmueve el amor del Tío Antón por su esposa, que recuerda a la madre tierra, más allá de la muerte, y el delicado erotismo de este hombre rudo y elemental; también el amor del peregrino por su dama que transciende el aspecto físico y sobrevive a la fealdad y al paso del tiempo; también están presentes los siguientes valores en esta obra: la defensa de mujer, la solidaridad, el trabajo, la unión, la yuda, la alegría de vivir, la hospitalidad, la amistad, la gratitud, la consideración, la comunicación, la paz y la humanidad, valor superior, que salva del horror y la muerte a personas condenadas por el fanatismo de las ideologías.
El Tío Antón y el compadre dan unidad a la narración en una estructura de novela inusual, aunque con antecedentes en la novelística española; los breves diálogos entre ambos muestran la personalidad de cada uno, los contrastes de creencias, la ingenuidad y la retranca, el realismo y la incoherencia, la credulidad y el escepticismo, presentes en el subconsciente colectivo gallego. El escenario es el chiringuito, que Arturo convertirá en mítico.
El libro es deliberadamente sencillo, tanto por lo que se refiere a la estructura como al lenguaje y a las historias. Nuestro gusto minimalista persigue efectos estéticos con escasos ornamentos, solo con gracia, fantasía y estilo. También nos propusimos facilitar la lectura, hacerlo ameno, divertido, auténtico y asequible a todos, aún a los que leen poco y a los que no suelen hacerlo en gallego.
Aunque en la versión inicial está en normativo, en la presente edición usamos el gallego hablado en la zona, por autenticidad, así como para validar el habla de quienes durante siglos hablaron gallego -y son, por ello, depositarios del espíritu de la lengua- no los urbanitas que solo recientemente lo usan, y también, porque los aldeanos comentan dolidos: “ Antes ríanse de nos porque falábamos galego e agora rinse de nos porque non o sabemos falar. Somos ben desgraciados!”; finalmente, porque creemos que puede ser útil en un futuro a los estudiosos de la historia de la lengua para seguir su evolución y establecer las variantes de la misma. Por el mismo motivo utilizamos una ortografía no totalmente normativa, que transcribe la prounciación real.
El libro ha sido traducido por la autora al castellano y al inglés, actualmente se está gestando la publicación escrita también en estas lenguas. En inglés ya está en soporte informático en internet: www.inicia.es/de/albapaz
La autora: ALBA NÉLIDA PAZ FRAMIL
Tono Tejada, Quijote Gallego