Poema
Te di mis manos para que al cogerme de ellas
sintieras el calor de mi sangre, al tocarme.
Te di mis oidos para escucharte decir palabras
bonitas y conversaciones pausadas y amenas.
Te di mis ojos para que a través de ellos vieras
los paisajes bonitos que tiene la vida, y las mil
cosas bellas que se ven en ellos.
Te di mis labios en donde se depositaron miles
de besos, de donde salieron siempre cosas
bonitas, contaron bellas historias, y sonrieron
un montón de veces.
Y lo mejor de todo, te di mi corazón, almacén
de miles de secretos, de cosas bellas y amargas,
cargado de amor hacia ti, mis hijos y amigos, un
corazón que ahora alberga tristeza y
resentimiento, que aunque no se vea el
interior llora muchas veces lágrimas ocultas,
eso es todo lo que te di, no es material,
novale millones de euros pero vale una vida
que ahora cada poco el camino se acorta.
Pero nunca olvides que todo lo que te di fue
simple y sincero, y eso es el mejor regalo.
Eva Dasilva Pérez
Noalla- Sanxenxo